Control Estático
Una descarga electrostática que una persona ni siquiera alcanza a sentir puede degradar o destruir un componente electrónico. El control estático evita que la carga se acumule y se descargue sobre la pieza.
El daño por ESD tiene dos formas, y la segunda es la costosa. La falla catastrófica aparece en la prueba y se descarta ahí mismo. La falla latente deja el componente funcionando, pasa la inspección y falla semanas después, ya en campo, cuando el costo de reemplazo se multiplicó.
Por eso el control estático se trata como prevención y no como inspección: no hay forma de detectar por muestreo el daño que todavía no se manifiesta.
El enfoque habitual combina tres frentes: retirar de la zona de trabajo los materiales que generan carga, disipar a tierra la que se genera en personas y superficies, y proteger el componente cuando sale del área controlada.
Qué interviene
- Guantes y dediles que evitan la carga por contacto directo
- Superficies y tapetes disipativos conectados a tierra
- Empaque protector para el traslado fuera del área controlada
- Prevención continua, no inspección por muestreo