Ingreso a Ambiente Controlado
La puerta es por donde entra la mayor parte de la contaminación, y también donde más barato resulta detenerla. Un protocolo de ingreso ordenado hace más por el área que cualquier limpieza posterior.
Un protocolo de ingreso es una secuencia, no una lista de artículos, y el orden importa. Se cubre primero lo que está más arriba —cabello y vello facial— para que lo que se desprenda caiga sobre ropa que todavía se va a cubrir. Después el cuerpo, después el calzado, y las manos al final. Invertir ese orden obliga a repetir pasos.
El tapete autoadhesivo cierra la secuencia en el piso: retiene lo que el calzado arrastra en los últimos metros. Su capa superior se retira cuando se satura, porque un tapete saturado deja de ser barrera y pasa a ser fuente.
Todo el equipo de ingreso es de un solo uso por la misma razón: un artículo reutilizado obliga a controlar además su lavado, su almacenamiento y su vida útil, y cada uno de esos pasos es una oportunidad de reintroducir lo que se acaba de sacar.
Qué interviene
- Secuencia de colocación de arriba hacia abajo, manos al final
- Tapete autoadhesivo en el último tramo antes del acceso
- Cambio de capa del tapete cuando se satura
- Equipo desechable, para no reintroducir contaminación entre turnos