Control de Contaminación
La contaminación entra a un ambiente controlado por tres vías: el personal, lo que cruza la puerta y las superficies. El control de contaminación es el conjunto de barreras que corta cada una antes de que la partícula llegue al producto.
El personal es la fuente más constante. La piel, el cabello y la ropa de calle desprenden partículas de forma continua, y por eso la vestimenta desechable y el cubrebocas son la primera línea: no eliminan la fuente, la contienen.
Los materiales y el calzado arrastran suciedad desde zonas no controladas. Es lo que retiene el tapete autoadhesivo en el acceso, en los últimos metros antes de la puerta, cuando todavía es barato detenerla.
Sobre las superficies queda residuo de proceso que hay que retirar sin volver a sembrar fibra. Ahí el criterio no es cuánto absorbe el paño, sino cuánta partícula genera él mismo al pasar.
Qué interviene
- Vestimenta desechable para contener lo que desprende el personal
- Tapetes autoadhesivos en accesos, para lo que llega del piso
- Wipes de bajo desprendimiento, para limpiar sin dejar fibra
- Cubrebocas como barrera respiratoria en áreas de higiene controlada